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29 de agosto de 2011

¿Somos hipócritas?


Se han reído de mí. Me han tachado de ingenuo. Cuando menos han esbozado una leve sonrisa, de esas que rayan en la compasión. Porqué ha ocurrido. Mi llamada de atención en la columna del domingo, donde expongo algunas razones que provocan que los jóvenes y adultos sean capaces de producir actos tan violentos y atroces como el de Monterrey.

La mayoría de las voces y las plumas en los medios de comunicación claman justicia; no es que yo no lo haga. El que más pide cárcel, castigo a los responsables, desde los autores materiales, pasando por los intelectuales y, muy importante: los funcionarios públicos que pudieran ser responsables –colaterales- de este horror, como los que no hicieron su trabajo y permitieron que se fuera dando el escenario para la tragedia.

Movidos por la presión mediática, autoridades de Guadalajara también inspeccionan ahora y clausuran casinos de juego. Seguramente ocurrirá en otras ciudades, y espero que en Lagos de Moreno los funcionarios responsables del giro, también hagan lo suyo, no sólo con lugares similares instalados aquí, sino con todos aquellos que, por la naturaleza del negocio, reciben muchas personas: antros, bares, salones de fiestas, restaurantes, cafeterías…

No llamo a una cacería de brujas, ni mucho menos al alarmismo. Simplemente que se revise que todo esté en regla para prevenir accidentes. Nada más. Hay que agradecer que comerciantes y empresarios, día con día arriesguen su patrimonio ante la crisis económica mundial y creen fuentes de trabajo para cientos de personas que lo requieren.

Pero no. Insisto que eso puede ser como aquello de “tapar el pozo”… lo más importante es irnos a las causas fundamentales, al origen del horror. Y busquemos por donde busquemos, el inicio está en la infancia y en la educación de los niños.

Un ejemplo: cómo es posible que los adolescentes, estudiantes de secundaria y preparatoria, anden en la calle en horario de clases. Cómo es que niños en edad de primaria puedan recorrer la ciudad sin que autoridad alguna pregunte y averigüe qué hacen, mientras sus padres o tutores. Cómo es posible que un niño no asista a la escuela –obligatoria, según nuestras leyes- y nadie se responsabilice.
Niños y adolescentes en la calle, pidiendo dinero, vendiendo algo, limpiando automóviles o haciéndola de limpiabrisas en los semáforos y… todo sigue como si nada.
Hoy pegamos el grito en el cielo pero ni como gobiernos, ni como ciudadanos hacemos algo diferente para cambiar nuestra realidad. La hipocresía total porque hablamos, hablamos y decimos y… nada más.

¡Y nos escandalizamos por la tragedia en Monterrey! Con todo respeto, como dice la Margara, ¡somos hipócritas! No le demos vueltas.

Preferimos quedarnos enconchados en nuestra falsa tranquilidad, en nuestras mediocridades, en el falso escenario de nuestras responsabilidades inmediatas y exigimos que otros hagan lo que bien podríamos hacer.

“Primero se llevaron a los comunistas, pero a mí no me importó porque yo no lo era; enseguida se llevaron a unos obreros, pero a mí no me importó porque yo tampoco lo era, después detuvieron a los sindicalistas, pero a mí no me importó porque yo no soy sindicalista; luego apresaron a unos curas, pero como yo no soy religioso, tampoco me importó; ahora me llevan a mí, pero ya es demasiado tarde”. Bertolt Brecht, poeta y dramaturgo alemán (1898-1956)

27 de agosto de 2011

LOS ABUELOS

La pregunta obligada es ¿hace cuánto tiempo que no visita a sus abuelos? ¿No será que los tiene abandonados? ¿Una llamadita por teléfono? ¿Una visita sorpresa, con un detalle que sabe que lo hará feliz?

Este domingo 28 de agosto se festeja en México el día del “adulto en plenitud” “adulto mayor”… términos gubernamentales para referirse a los ancianos, a los abuelos, o como dicen ahora los jóvenes, los “centenarios”.

Los abuelos son un eslabón con el pasado, con la tradición familiar, con las anécdotas y los detalles que huelen a eternidad. Los padres son el aquí y el ahora, o el futuro. Pero los abuelos conectan a los nietos con las raíces. Les hacen comprender que no vienen de la nada, sino que lo que tienen hoy, lo que disfrutan, está construido sobre el esfuerzo que hicieron otros en el pasado.

Durante años, las familias mexicanas no se entendían sin la presencia de los ancianos. Los niños crecíamos con nuestros padres, pero a la sombra de los abuelos. y parecían omnipresentes. Si los proveedores del hogar tenían que trabajar largas jornadas, no era trágico, ahí estaba la abuela para cuidarnos, el abuelo para disciplinarnos… y ambos para consentirnos.

Ellos eran el pilar familiar y no pocas veces, muchas, pero muuuchas familias sobrevivían gracias a las rentas del abuelo: la finca familiar, sus rentas, su pensión… y en Lagos de Moreno y la zona alteña, los viejos padres se quedaban (¿se quedan?) a cargo de los nietos cuando los padres emigraban a los Estados Unidos, en busca del dinero que en México no se encuentra.

¿Cuántos de nuestros abuelos o bisabuelos no tuvieron entenados? Casi todos. El niño que se crió como hijo, como parte de la familia, porque los padres de nuestros padres simplemente les abrieron la casa de par en par, porque vieron que el chamaco “los necesitaba”.

¡Cómo han cambiado los tiempos! Ahora –salvo honrosas excepciones- el abuelo ya no puede mantenerse económicamente ni a sí mismo, vive en casa de alguno de los hijos (de las hijas, comúnmente) pero ya no tiene el lugar preponderante que tenía en el pasado. Ahora, con suerte, tiene su habitación sí, pero ya no tiene su lugar.

Si viven en su propia casa, están abandonados por hijos y nietos; si viven con sus descendientes, son vistos como una carga. Una persona más a la que hay que cuidar y que no aporta nada.


Este domingo, cuando menos, los que aún tienen un abuelo, una abuela, o ¡los cuatro! Tienen la oportunidad de cambiar su historia personal; dejando a un lado el celular, la televisión, los juegos electrónicos, pueden acercarse a los abuelos y convivir como nunca.

Una comida familiar, una sencilla salida a un parque, un antojo –quizá una nieve de la Brisa- trasladarlos a visitar a un amigo o pariente, -seguramente tan viejo como nuestros abuelos-, simplemente hacerles compañía y escucharlos.

25 de agosto de 2011

El esfuerzo merece apoyo

Haciendo fila en la caja de un banco (rojo, rojo…) leí un espacio de su publicidad y aunque no lo recuerdo por completo, me grabé una frase; de hecho la anoté y –de ahora en adelante- me la apropiaré: el esfuerzo merece apoyo.

¡Cuán frustrante es poseer un talento y no tener medios para desarrollarlo! Cientos de chavos que traen en la sangre el ímpetu para rasgar una guitarra, para tundir una batería, para acariciar un violín.

O con dones para el dominio de las matemáticas, del algebra… del idioma español (ahora que escribirlo se está volviendo caótico), del inglés…

Niños que, gustosos, podrían dedicar parte de sus tardes a la pintura, al moldeado, al dibujo o a bailar al son de cualquier ritmo.

¡Frustrante! Porque esos niños crecerán y poco a poco, por las penurias domésticas, irán dejando a un lado sus dones hasta olvidarlos por completo.

Y todo por falta de dinero, de un apoyo…

Ya oigo algunas voces que al leer esto repliquen: ¡Para eso está el gobierno! ¡Para eso pagamos impuestos! Y es cierto. Además, muchos de esos niños ya reciben apoyo gubernamental… que la despensa, que dinero para la mamá, etcétera. Me han informado que ¡hay mamás que ya lucran con su pobreza! Lo sé, no nací ayer, desgraciadamente. Y esas desgraciadas –aplicando el término correctamente, no dedican la ayuda para el crecimiento de sus hijos.

Pero no es pretexto para no ayudar, de manera particular.

En Lagos de Moreno hay 23 mil 74 alumnos registrados en los 6 grados de las escuelas primarias. La mayoría en planteles públicos, la minoría en colegios particulares. La cifra también incluye a los estudiantes de las comunidades rurales del municipio.

Muchos de ellos viven marginación y sufren carencias que en unos años los obligan a dejar la escuela y trabajar para llevar alimentos a sus casas. Los campesinos, por más que no se desee, apenas terminan la telesecundaria y alistan maletas para irse a los Estados Unidos, donde les esperan aventuras exitosas, -algunas- y de horror, muchas.

Las estadísticas nos indican que hay 1,151 grupos de estudios primarios en el municipio, atendidos por 813 profesores (un dato relativo, porque un maestro en la mayoría de los casos, cubre dos turnos)

¿Cuántos de estos 23 mil 74 alumnos sufre pobreza? ¿Cuántos no tienen ni para comer, mucho menos para otras necesidades?
¿Cuántos de éstos tienen talento para cantar, bailar, tocar un instrumento? Y lo están haciendo a pesar de todo, manteniendo buen desempeño escolar.

Sus maestros lo saben, los conocen; las Trabajadoras Sociales los han detectado…

El esfuerzo merece apoyo.
Por ello, agradezco a José Ramírez Isasi, un laguense que radica en Los Ángeles, California, quien una desvelada noche me pidió ayuda para donar 100 dólares a niños de primarias de Lagos que vivan marginación. Esa noche le ofrecí aportar otros 100 dólares para sumar 10 niños, inicialmente, para que reciban mensualmente, durante un año, 20 dólares.

La condición de poseer un talento a desarrollar fue aportación extra que me pareció buena idea.


El próximo domingo entregaremos las primeras 10 becas, en el teatro Rosas Moreno, a las 12, mediodía. Para ello, hemos preparado un concierto de música de cámara para todos los asistentes. El grupo se llama Iguanas Ranas y lo conduce la laguense Claudia Ofelia Hernández Márquez, quien toca el violonchelo.

El programa está basado en las melodías de Gabilondo Soler “Cri Cri”. Estoy seguro que será una delicia. Los invito. El ingreso costará sólo 10 pesos y lo recaudado servirá para el fondo de becas.

Las funciones serán a las 12pm y 7 de la tarde. Asistan, diviértanse y ayuden. El esfuerzo merece apoyo. Lo creo.

13 de junio de 2011

Radio Universidad 10° Aniversario


Radio Universidad de Guadalajara arribó a su primera década en Lagos de Moreno. Es imposible para mi ignorar este gran acontecimiento. Su aparición y desarrollo influyó en la audiencia, los medios de comunicación y muchas personas que estamos ligados a ella.

Su primer director –formal- David “Negro” Guerrero Lemus abrió los micrófonos al público de la ciudad. La estrategia fue un éxito porque en unas semanas incluyó a más de 40 colaboradores. La programación ganó vida y los radioescuchas crecieron en número y participación.

En 2003 –en el bar Sam´s Plus- fui invitado por Manolo Díaz a integrarme a un proyecto que se llamaría Contraculturas Sonoras, dirigido por el “arquitecto de su propio destino” Gerardo González Alonso, el Super.

Gracias a eso, conocí al Negro Guerrero y me sumé a los aprendices de la radio universitaria. El programa fue un éxito desde el principio. Después el Super me pidió salir del programa. Yo interpreté que le estaba haciendo “mosca”, pero no hubo problema, eso se vale. Vuelta de hoja y sanseacabó.


Pronto nació la inquietud de hacer un nuevo programa que saldría al aire el 19 de mayo de 2003: La Mesa Redonda. Lunes, miércoles y viernes desfilaron por ese espacio muchas personas que nunca habían estado en la radio: abogados, médicos, contadores públicos, artistas locales, profesores, alcohólicos y adictos anónimos, prostitutas, sacerdotes, dirigentes de organizaciones no gubernamentales, además de políticos, servidores públicos, alcaldes, diputados…

Todos, o la mayoría, fueron generosamente abiertos y compartieron sus historias con las audiencias. Tratados siempre con cortesía y consideración, fueron entrevistados con el objetivo de conocer sus tareas públicas, rayando en el límite de lo privado. Si había controversia o alguna crítica, se planteaba sencillamente y se escuchaba la respuesta.

Nunca recibí "línea" del director o del rector de entonces, Roberto Castelán Rueda, (principal impulsor de la radio universitaria) excepto una vez, cuando el Centro Universitario como tal entró en conflicto con José Luis Monterde Ramírez y Luz del Carmen García Gómez.

Roberto Castelán me dijo que no podía invitar a los micrófonos a quien estaba agraviando a la institución. Aunque no estuve de acuerdo, me pareció razonable. Y yo, además de conductor, ya era Jefe de Información del noticiero universitario y Jefe de Comunicación Social del Centro.

Por iniciativa propia comencé a ser corresponsal del noticiero Frecuencia Noticias que entonces conducía Ricardo Salazar desde Guadalajara, de 7 a 9 horas.Y después, al inicio de 2004, el Negro me encargó el proyecto de un noticiero y nació Frecuencia Noticias Lagos de Moreno, donde quedé a cargo de la jefatura de Información.

La periodista Celia Espinosa era la conductora y quedaron integrados muchos compañeros reporteros y comentaristas editoriales que generosamente aceptaron mi convocatoria, (unos con un estímulo económico, la mayoría no): Raymundo Díaz, Jesús Veloz, Tere Espinoza, Carlos Gómez Mata, Héctor Chávez, Estela Gómez, Araceli González, Ángeles Aldana, Miguel Ángel Casillas Baez, Alfredo Rosales de Santiago, Irma Estela Guerra, y varios estudiantes universitarios, prestadores de servicio social.

La verdad es que el informativo pronto se colocó en el gusto de los radioescuchas y también en medio de la controversia. Conseguimos un patrocinio de la Presidencia Municipal encabezada entonces por Saúl González. Eso ayudaba a pagar la compensación de los reporteros, pero no gustó a un grupo encabezado por Hugo René Ruíz Esparza, quien torpedeó el proyecto. Creo que al rector tampoco le gustaba, pero respetó el convenio que hicimos David Guerrero y yo.

El patrocinio –recibido exclusivamente a cambio de transmitir en un segmento bien transparente y bien identificado, la información oficial- pronto fue retirado por órdenes del alcalde, porque nunca se pactó, se cedió o se perdió la tarea crítica del contenido editorial. Y eso no le gustó. Obviamente eso desfondó el proyecto, pero siguió adelante, gracias al apoyo económico de Roberto Castelán.

Aunque a la vuelta de un año dejé la jefatura de Información y también la de Comunicación Social del CULagos, -por desacuerdos y malos entendidos con el Negro Guerrero- continué con La Mesa Redonda y la corresponsalía de Frecuencia Noticias hasta que, con los cambios burocráticos, lamentablemente llegó al mando Juan Carlos Rodríguez Rizo.

Antes, el Negro había quitado la hora de los miércoles de La Mesa Redonda, para integrar temporalmente a Iván Ruíz Esparza, con su soliloquio Micrófono Abierto. Después me devolvería esa hora, me prometió. El pacto nunca se cumplió.

Por razones que desconozco en su totalidad, pero vislumbro, Rodríguez Rizo decidió mutilar mi programa a una hora a la semana. Ante esa patada en el trasero, preferí cerrar el proyecto. Así llegamos a finales de septiembre de 2007. Ahí concluyó mi colaboración para Radio Universidad.


Cuando el 29 de octubre de 2009 la radió nos despertó con la miserable noticia de la muerte de David Guerrero, fui a la estación para saber más de la tragedia. Víctor Bustos, todavía productor del noticiero, me invitó a los micrófonos para hablar del Negro a la audiencia. Conducían Sagrario Seda y Gabriela Lamas.

Apenas transcurridos unos minutos, “alguien” llamó telefónicamente a Gabriela Lamas -nunca supe quien- y regresó a cabina –turbada por la pena- diciéndome que no podía yo seguir al aire. Guardé silencio.

11 de junio de 2011

La Marcha de las Putas


Y no, no hay atenuante o disculpa para la palabra. Las buenas conciencias pueden comenzar a desgarrarse las vestiduras y así hacerse un bonito escote para poder marchar, como señaló una de las organizadoras.

La mayoría de las mujeres en algún punto de su vida serán llamadas putas y eso jamás debe ser un pretexto para la violencia. Ninguna acción, ocupación, vestimenta, identidad o actitud son justificaciones para el abuso sexual en ninguna parte.

El domingo en la Ciudad de México se realizará la “Marcha de las Putas”, donde mujeres de todas las edades y actividades saldrán a decir “No, es No”.

A través de las redes sociales se difunde esta movilización que busca dejar en claro que las mujeres no son responsables de la violencia sexual ni de las agresiones que reciben por su forma de vestir, el lugar o la compañía, entre otras “razones” que se siguen empleando para justificar lo injustificable.

La palabra puta se ha utilizado vulgarmente para agredir a las mujeres, para humillarlas, contraponiéndolo a otro estereotipo impuesto: mujeres-madres, mujeres santas y puras.

La marcha rompe con ese estereotipo para decir ¡basta! ante la violencia que sufren todas las mujeres, incluidas las santas y puras.

Todo comienza en la palabra

“Puta” se convierte en una mala palabra –en el diccionario es igual a prostituta- esto nos lleva a pensar que una puta es una mala persona. La deducción es que siendo una mala persona carece de derechos frente a los demás.

Ellas explican: “¿Por qué putas? Históricamente el término “puta” se encuentra cargado de un significado negativo y peyorativo; es una mujer promiscua, que tiene relaciones sexuales por dinero, por placer, que viste de manera inapropiada, que no es una buena mujer. El término sirve como una forma de insulto o etiqueta para el comportamiento de mujeres que se encuentran fuera de lo que la sociedad considera adecuado y aceptable.

Bajo estos parámetros y criterios, “en cualquier momento de nuestras vidas las mujeres somos putas y como putas debemos aceptar y callar que se desplieguen comportamientos sexuales sin consentimiento”.

La “Marcha de las Putas”, que en México promociona Minerva Valenzuela, será una manifestación que lo único que busca es decirle a la sociedad civil, política, religiosa, que no importa la vestimenta, el lugar, ni la compañía; nada justifica la imposición de relaciones sexuales o el acoso sexual.

El acoso sexual, los piropos molestos y el ataque sexual nada tienen que ver con la forma de vestir, la forma de ser o el sitio donde están, porque a las mujeres las violan desde que son niñas de cuna hasta que son personas mayores.

Las violan por usar minifalda o por traer hábitos. Por traer cuello de tortuga o escote. Las violan en la iglesia o en la cantina. Sus padres o los padres. Las violan porque son rubias o morenas. Las violan porque sonríen o están serias…

Lo que hacen es ejercer su derecho a vestir, decir, estar, caminar, pararse, divertirse o dormir donde quieren hacerlo. Y cuando una mujer dice NO, debe aceptarse ese NO.

Origen

Esta movilización se realizó por primera vez este año en Toronto, Canadá, tras una declaración realizada por el policía Michael Sanguinetti, durante una conferencia en la Universidad de York, sobre seguridad civil, quien manifestó que “las mujeres deben evitar vestirse como putas para no ser víctimas de la violencia sexual”.

El policía mostró su ignorancia y las mujeres el 3 de abril tomaron la calle vestidas con tacones altos, ligueros, escotes y minifaldas.

Emulando a las canadienses, las mexicanas harán una protesta, se apropiarán –explican-- de la palabra puta para rechazar cualquier tipo de violencia ejercida hacia ellas con el pretexto de la apariencia, y manifestarán que ni las trabajadoras sexuales ni ninguna mujer deben ser violentadas “por puta”.

Algunas de las frases que se utilizan en la promoción de la “Marcha de las Putas” y que buscan que todas las personas aprendan a respetar:

¡Basta! Yo decido sobre mi cuerpo y No, es No.

Si me pongo medias de red y tacones de aguja: no, significa no.

Si la apertura de mi falda sube hasta mi muslo: no, significa no.

Si en cualquier momento decido no consumar el acto sexual: no, significa no.

Si me pongo una borrachera marca: no se asuste: no, significa no.

Si bailo de forma sensual: no, significa no.

Si el escote de mi vestido es épico e invitador: no, significa no.

30 de mayo de 2011

Mucho antes del primer disparo

¿Qué hacer con dinero, organización y poder?

La violencia comienza mucho antes del primer disparo. Se expresa en los diseños urbanos que segregan. Se genera en ambientes laborales ingratos.

Es una violencia en cuyo origen están todas aquellas cotidianas, múltiples e injustas desigualdades, que van rompiendo puentes, creando maltrato, propiciando carencias, exclusiones, rencor, ánimos de venganza, y airados reclamos de lo que a cada quien corresponde.

La violencia también se expresa en los ambientes conyugales donde el amor quedó vacante, en los políticos donde el diálogo con un tú interlocutor no existe, en los docentes donde se impone el capricho del más fuerte, no el saber del más sabio, en los comunitarios donde se humilla a los débiles.

Los profesionistas y empresarios pueden identificar en Jalisco a las organizaciones civiles que hagan trabajo efectivo para el desarrollo de la comunidad, el cuidado del medio ambiente, la prevención de la discriminación, el acceso a la justicia, destinando una parte de su nómina para sostener sus proyectos.

Unas acciones pueden hacerse con dinero, otras con organización y otras con poder. Todas con sabiduría y con humanidad.

Pueden dar preferencia a la atención a víctimas de violencia, para restituirles su autoestima, especialmente mujeres, niños y jóvenes, así como a la defensa jurídica de casos emblemáticos capaces de sacar de su anomia al sistema burocrático de justicia (procuraduría y jueces)

Con las mejores universidades de Jalisco pueden financiar programas universitarios de investigación de las causas de la violencia y de trabajo social.

Crear un fuerte sistema de casos pro bono o gratuitos con los mejores despachos jurídicos especializados, para apoyar a personas que hayan quedado sin acceso a un abogado: inocentes en las cárceles; compradores embargados por el doble de lo que pagaron; vecinos hostigados o dañados por constructores que ni al Tribunal Administrativo respetan; niños muertos por contaminación ambiental en ríos y lagos; familias rurales perjudicadas por la tala de montes; mujeres abandonadas a su suerte por quien procreó con ellas varios hijos.

Los profesionistas y empresarios pueden convocar a sus pares, vecinos, colegas o ex compañeros de colegio o de club, a que adopten una colonia popular. Nomás una.

También pueden invitar a las autoridades policiacas de la zona a reuniones periódicas para enterarse de qué hacen por la seguridad de la gente y para respaldar sus legítimos esfuerzos en caso de que los haya. Y si no los hay, para motivarlos.

La presión debe estar en la nuca de todas las autoridades que han abandonado campos de acción que no tienen reflectores porque son los tradicionalmente abandonados, pero de ese abandono brotan los efluvios de las ráfagas y las granadas que nos preocupan.

Pueden interesarse por la gente de su propia colonia o vecindario: hay familias envueltas en estuches de aparente lujo, que viven una pobreza vergonzante. Casotas y camionetas, pero refrigeradores y despensas vacíos. Y ver la película La Zona, para no estigmatizar a las personas que allí trabajan como mozos y en las tareas del hogar.

Si son padres y madres de familia, mantenerse en permanente comunicación con las autoridades de su colegio y con otros padres y madres pues el “bullying” está fuerte y hay que ponerle un alto. Potenciar sus escuelas como laboratorios de vida comunitaria.

Si tienen alguna creencia religiosa, saber que las distintas iglesias pueden ser espacios propicios para erradicar la violencia, la discriminación por género, para fomentar la igual dignidad del hombre y de la mujer en casa, en los espacios docentes, laborales, políticos. Para reflexionar y comprometerse con la paz de la comunidad.

Propuesta de Guadalupe Morfín Otero, abogada, poeta, escritora, ex presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de Jalisco, ex comisionada para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres en Ciudad Juárez, ex fiscal especial para los Delitos de Violencia contra las Mujeres y la Trata de Personas, de la Procuraduría General de la República.

En el foro: “Diálogos: Enredados por la Violencia. Una discusión entre académicos, medios y políticos”, en la mesa: “Violencia en México: un reto para todos”, organizado por Iluminemos México, capítulo Jalisco.

28 de mayo de 2011

De policías y ladrones... sin Y

Cuando nos cuentan historias de policías y ladrones, suponemos que son dos grupos totalmente distintos, pero -¡Oh, chasco!- no siempre es así.

Unos policías fueron sorprendidos “bajándoles” dinero a unos migrantes centroamericanos que, de paso por nuestra ciudad, pedían ayuda en las vías del tren. La amenaza era sencilla: si no “cooperaban” serían cargados a la cárcel.

Más valdría que los corruptos uniformados les hubieran acercado un kilo de tortillas a estos hombres que apenas sobreviven en su peregrinaje hacia los Estados Unidos, pero no.
Hubo testigos de los hechos pero es muy raro el que se toma la molestia de denunciarlos. Las patrullas de la Policía tienen un número impreso; también traen placas. Con esos datos, la hora y la zona, sus superiores sabrían quiénes fueron.

Se lo plantee a Juan Manuel Márquez Plascencia, director de Seguridad Pública y me pidió los datos. Desgraciadamente, los testigos no me los dieron y dudo que se animen a abrir una queja. Eso es lo que hay que hacer. No quedarnos cruzados de brazos.

Pero los migrantes están todos los días aquí en Lagos de Moreno. Ignoro cuántos sean, pero a mensualmente pasan miles, trepados en el tren. Los que se bajan –por horas, por un día- es porque traen hambre, porque necesitan ayuda.

Hasta ahora no conozco que algún organismo gubernamental, social o eclesiástico haga la tarea de auxiliarlos. Básicamente dependen de la buena voluntad de los automovilistas que cruzan las vías del ferrocarril.

El director de la Policía adelantó que la famosa certificación, la prueba de confianza que les están aplicando a los elementos policiacos lleva más del 60 por ciento de avance. Seguramente no todos las aprobarán. Ojalá que los reprobados sean despedidos de inmediato, porque sólo causan daño a la ciudad.

Hasta donde se conoce, en el operativo montado el miércoles, por la presencia de miembros de la delincuencia organizada en Lagos y Ojuelos, la reacción de nuestra Policía fue adecuada y eficiente. Finalmente, aunque los sicarios no fueron capturados la Policía cumplió “atorándoles”. Que se les hayan pelado, es otra historia.

Pero los habitantes de Cañada de Ricos ya no ven la suya. Muchos quisieran abandonar el lugar pero no tienen los medios. La solución no pasa solamente por mayor presencia policiaca, hace falta que el Ayuntamiento ataque el problema por varios frentes.

Sino pregunten a las amas de casa que, espantadas, fueron a sacar a los niños de las escuelas. Todavía este viernes, algunas instituciones educativas de la zona de la Cañada, Vistahermosa y otras, no acudieron a clases. El miedo no anda en burro.

25 de mayo de 2011

"Lo caido, caido"

Conozco a una mujer que no tenía un oficio que le permitiera ganar dinero extra para sus necesidades. Era la típica ama de casa que dependía del marido para vivir. Si él decidía gastarse el salario en una parranda, ella enfrentaba un grave problema para alimentar a sus hijos.

Se de otra mujer que contaba con todo el apoyo de su pareja para sacar adelante la vida cotidiana de su pequeña familia pero, aún apretándose el cinturón, no lograba llegar a fin de quincena sin un pequeño préstamo de la comadre, la vecina o la hermana.

Ambas mujeres viven ahora realidades diferentes: no son millonarias ni algo parecido, pero ya no sufren penurias económicas.

La primera aprendió a elaborar pasteles y comenzó a venderlos entre sus familiares, amigos y vecinos. La segunda aprendió a cortar el pelo y actualmente la sala de su casa no es suficiente para atender a los chiquillos que demandan el servicio.

Seguramente vendrán a su memoria historias similares de amas de casa que tienen baja escolaridad, viven en pobreza y son absolutamente dependientes del ingreso de su pareja o de algún familiar.

Ignoro los vericuetos de la macroeconomía internacional y nacional, pero se que los gobiernos han optado por sostener un modelo económico que poco ayuda a los mexicanos a salir de la pobreza, sin embargo, como dice el refrán: “lo caído, caído”… algunas personas pueden beneficiarse directamente del programa Hábitat.

El programa gubernamental Hábitat, creado para los que viven en zonas marginadas, y que muchos alcaldes y gobernadores no respetan, metiendo el dinero en obras que no impactan la pobreza, también tiene una rama de capacitación y puede aprovecharse.

Está por comenzar una capacitación en panadería y repostería, mecánica automotriz, elaboración de calzado, corte y confección, computación, electricidad, corte de pelo, pintura en tela, uñas, bisutería, paletas de chocolate…

Las colonias donde se impartirán son: Pueblo de Moya, las Laderas, Cañada de Ricos (¡Oh, ironías!) el Triangulo de las Bermudas, Vistahermosa, La Adelita y lugares adyacentes.

Las dos mujeres que conozco se capacitaron en ese programa y cambiaron las circunstancias de su vida.

No soy un romántico ni un idealista; al contrario, cargo la realidad como un Santa Claus de 365 días. Pero quiero pensar que hay oportunidades que nos pueden cambiar la vida.

Pero ¡oh, realidad nuestra de cada día! Hay que apagar el televisor y dejar las telenovelas para otra ocasión; hay que dejar las transmisiones del futbol; las chelas con los amigos; las eternas reuniones con la comadre… Digo, aunque el dinero del Hábitat es nuestro, tuyo y de aquél, nada es gratis.

Mil 807 personas en pobreza tendrán una oportunidad. Ojalá.

4 de mayo de 2011

La discapacidad nuestra de cada día

Como muchos mexicanos, yo también tenía un Jetta… ¡en la cabeza! Y el día que se presentó la oportunidad, me embarqué con uno. A partir de entonces comencé a ver Jettas por todos lados: negros, rojos, blancos… Me ha ocurrido lo mismo con otras compras de mi interés y ahí está el detalle: el interés.

Ahora que debo usar un bastón por razones de salud –de lo contrario arriesgo a darme un sopetón en plena calle- me doy cuenta de la gran cantidad de gente que lo utiliza para desplazarse. Personas ancianas, jóvenes, de cualquier condición económica y social. Y muchas otras utilizan andadores y sillas de ruedas. ¿Una obviedad? Si, lo admito. Pero, antes no lo veía igual porque no me afectaba.

Pero también me he dado cuenta de la condición que guardan las banquetas de nuestra ciudad. Están fracturadas, desniveladas y en algunos casos, representan un verdadero peligro para el transeúnte con discapacidad.

Y pienso en las banquetas del Centro Histórico. De las ubicadas en Lomas del Valle, Paseos de la Montaña, Colinas de San Javier, La Luz y El Calvario, ya ni hablar. Son una suerte de montaña rusa, donde se necesita hasta un casco, coderas y rodilleras para superar la aventura sin un hueso roto.

Las autoridades municipales de otras administraciones han dispuesto accesos –en contadas esquinas- que podríamos llamar rampas, que ni de lejos cumplen los requisitos. Una persona en silla de ruedas no puede utilizarlas exitosamente. Exactamente frente al edificio del Ayuntamiento fue construida una que topa con un escalón, haciendo imposible el acceso en una silla móvil.

La buena noticia es que la dirección de Tránsito habilitó cajones de estacionamiento para personas con discapacidad. Existe uno a cada lado del templo de la Asunción, más otro justo enfrente de la callejuela República. Otros espacios están a un lado de la plaza IV Centenario y dos más frente al palacio municipal.

La mala noticia -¡y vaya que lo vemos a diario! Es que los espacios no son respetados por muchos automovilistas. Por ejemplo: esta semana los cajones de la calle Hidalgo, frente al IV Centenario están ocupados por el camión de ¡la dirección de Salud! ¡Hágame usted el favor!
¿Y cómo justifican algunos invadir los espacios para personas con discapacidad? ¡Ah, es que hay muchos! ¡No se necesitan tantos!

Y yo me quedo pensando en el interés… No están interesados en la discapacidad. Al menos hasta que llegue.

Esquina Bancos
No sé ustedes, pero ya estoy bloqueado con la televisión que sólo ve bodas reales, beatificaciones y Bin Laden… ahora, la novedad es Lady Gaga en Guadalajara. Mientras tanto, una señora me pregunta cargando su casi vacía bolsa del mercado: ¿ya vio los precios del kilo de jitomates y aguacates? Si los vi. Y me quedó claro que mi sobrio desayuno seguirá más austero que nunca, sin jitomates y mucho menos unas deliciosas rebanadas de la mantequilla verde. Ahora comeré un huevo revuelto con… otro. Y ya.